No necesito que me trates con amor, para hacerte el amor.
Esos tribales delineados en mi espalda son la mejor demostración y recuerdo de la pasión que tuvimos esta noche. Dentro de nuestra historia, quiero que esas sean las heridas que nunca sanen.
Recuerdo imborrable, pasión ardiente, éxtasis sangrante y arte natural.
Hablame al oído que me gusta... Y él le recito sus mas hermosas y sucias palabras. Logro llevarla aun mas allá del momento y con un marcador con diferencias, concluyeron los primeros tiempos.
Un intervalo, un sueño, abrazos sinceros... todos pasatiempos tiernos para luego largar el segundo evento.
Me voy... que no te vas... te quedas... que me tengo que ir... Me dio calor dijo, y su remera desapareció Hay mucha luz, y la mañana se convirtió en madrugada. No seas cómoda, dijo el... y ella accedió.
Existen formas de finalizar un día y formas de iniciarlo. En nuestro caso, ambas fueron las mismas y sin duda las mejores!
No necesito que me trates con amor, aunque lo hagas... Para hacerte el amor, y no convertirme en pizza.
Ya no necesito de las palabras para que entiendas lo que pasa, solo las utilizo para mantener una distancia. Distancia necesaria, espero que por poco tiempo, en un ambiente conservador y hasta hostil por momentos. Nada nos importa, pues una cerradura es muy bienvenida, cuando de visita paso y a tu refugio me invitas decidida.
Tribales que pueden haberse disimulado en mi piel, pero no en mi alma. Mi recuerdo esta intacto y las ganas de revivirlo son enormes. Quizás entre semana rompamos con la regla... que mas da, si los domingos los pasamos juntos y hasta la cama ayudo a tenderla.
Para que están las reglas, sino para romperlas?
Una vez mas, tribales ardientes que no desaparecen, en mi recuerdo y alma viven intactos; y espero poder invocarlos esta noche que no duermo a tu lado.
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